Bitácora de los EX becarios del IIPE

jueves, agosto 10, 2006

Una introducción a las tecnologías de la información

La escuela en la sociedad de redes
de
Mariano Palamidessi (compilador)

La expansión generalizada de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en los últimos años del siglo XX y comienzos del siglo XXI ha contribuido a modificar la vida de los países y la experiencia de las personas. La actual sociedad globalizada, organizada en redes que trascienden fronteras y culturas, ha impulsado la introducción de dichas tecnologías en las políticas y prácticas educativas. A pesar de que este proceso cuenta con dos décadas de desarrollo en las escuelas de América Latina son escasos los análisis sistemáticos al respecto.
La escuela en la sociedad de redes se ocupa de las formas y los alcances de la integración de estas técnicas prometedoras pero en absoluto neutrales. ¿Qué transformaciones produce el advenimiento de la Sociedad de la Información en las naciones y en sus sistemas educativos? ¿Cómo ha sido la política de incorporación de las TIC en la Argentina en comparación con otras experiencias latinoamericanas? En el marco de la concepción de "inteligencia distribuida" Mariano Palamidessi, Daniel Galarza, Débora Schneider y Mariana Landau analizan las destrezas necesarias para enseñar y aprender en entornos digitales. Del mismo modo, esclarecen las presiones e incertidumbres que el escenario presente provoca en los docentes y reflexionan sobre el sentido y la importancia de promover esta nueva alfabetización.
Alejada de las posiciones apocalípticas o acríticas características de los primeros momentos de las revoluciones tecnológicas, La escuela en la sociedad de redes concibe la introducción de las TIC y el desarrollo de redes como parte de una estrategia nacional tendiente a resolver los problemas aún pendientes de la escolarización básica de la población latinoamericana.

Presentan: Inés Dussel, Diego Levis, Juan Carlos Tedesco y Mariano Palamidessi

Cuándo: Jueves 17 de agosto, 20 hs.

Dónde: Espacio Prometeo - Malabia 1720, local 5, Ciudad Autónoma de los Buenos Aires

 

miércoles, agosto 09, 2006

La enseñanza de las ciencias y la calidad de la educación


Mis limitaciones para con el portugués no me permitieron traducir el texto remitido por la diligente Eulina. Sin embargo, socializo este otro, del mismo autor:

"En diversas partes del mundo, incluyendo América Latina, se ha experimentado el impacto positivo de la enseñanza de ciencias sobre la cualidad de la educación. Argentina, Chile, Costa Rica, Cuba y Uruguay, tienen los mejores indicadores educacionales de la región y son ejemplos de países que percibieron que la enseñanza de las ciencias puede ser muy importante y productiva.

El impacto de la enseñanza de ciencias sobre la cualidad de la educación se debe al hecho de que ella involucra un ejercicio extremadamente importante de raciocinio, que despierta en los niños su espíritu creativo y su interés, mejorando el aprendizaje de todas las disciplinas. Por eso, si los niños se familiarizan con las ciencias desde muy temprano, es más probable que se desarrollen más en este campo que en otros.

Sólo este motivo ya justificaría que los responsables de la formulación de políticas públicas en el campo de la educación diesen una atención mayor a la enseñanza de ciencias, pero existen otras razones. Un segundo argumento es que solamente con una buena enseñanza de ciencias para todos los niños es posible atraer talentos para las carreras científicas.

La tercera y última razón en el ámbito de este artículo es el hecho de que el conocimiento científico y las nuevas tecnologías son fundamentales para que la población pueda posicionarse frente a procesos e innovaciones sobre las cuales es necesario tener una opinión para legitimarlos, y resistirlos. Este es el caso, por ejemplo, del uso de alimentos genéticamente modificados, la clonación biológica y el uso de la energía nuclear. En ese sentido, el dominio del conocimiento científico forma parte del ejercicio de la ciudadanía en el contexto de la democracia.

Se suele decir que, en el mundo contemporáneo, el capital más importante de un país es el conocimiento. Sin embargo, el conocimiento depende de la formación de personas capaces de producirlo. Y, en una región con las características de América Latina, con un gran contingente de niños y jóvenes con edad escolar, no es una exageración decir que este es el bien más valioso que se tiene disponible, el cual puede convertirse en ventaja competitiva si se aprovecha bien este potencial por medio de una educación de mayor y mejor cualidad.

Justamente porque se desea una educación de cualidad es necesario atender para un aspecto fundamental: la enseñanza de ciencias no consiste sólo en incluir disciplinas en el currículo. Hay que observar lo que ocurre en el nivel medio, donde la educación para las ciencias, principalmente en la red pública, es extremadamente deficiente debido, entre otras razones, a la falta de capacitación de los docentes.

Entonces, la inclusión de las ciencias desde la enseñanza fundamental debe ser asociada necesariamente a una política de formación de docentes, de manera que ellos se sientan seguros y puedan propiciar a los alumnos aprendizajes significativos.

No existe ningún fantasma en la enseñanza de ciencias. Solo es necesario transmitir conocimientos elementales y que generen el interés de los niños por la experimentación. Los alumnos se entusiasman, quieren practicar, y empieza a existir trabajo conjunto. En algunos países latinoamericanos, eso ocurre en las escuelas de la red privada, pero no es posible mantener una situación en la cual ese tipo de formación y conocimiento se mantenga restricto a un pequeño número de niños y jóvenes, bajo el riesgo que se continúe a generar y a reproducir las desigualdades sociales".

Jorge Werthein