Bitácora de los EX becarios del IIPE

miércoles, noviembre 30, 2005

Alicia en el pais de los exbecarios

Una más que se une a la tarea de compartir textos. ¡Bienvenida Alicia!

Armas de(in)strucción masiva

Abro la puerta y están ahí
las mismas armas que había cuando cerré esta puerta.
Se siguen usando de la misma manera...
no...
se estudia mejorar su utilización.
Todavía sirven para instruir.
Las vuelvo a mirar.
No encuentro diferencia entre ellas
y un silbato que me regaló el Capitán Simon para “ordenar a los alumnos”.

Se disparan invariablemente
contra los mismos objetivos,
inconscientes puntos creativos y críticos
que fluyen en los escenarios institucionales
sin los envases plastificados o enlatados
de las conservas.

Buscan incansablemente
los colores, los garabatos, las diferencias
y disparan métodos, procedimientos, tácticas
y me queman la cabeza...
No puedo sentir mis emociones,
«le corset » se enorgullece de moldear mi cuerpo
y la creatividad muere en las hormas,
féretros perfectos de los reproductivistas.

Y salgo corriendo con mi último aliento...
(pues nadie me alienta a salir corriendo)
porque tengo miedo a la pira encendida.
Abro mi bolso
y me espanta encontrar
una “cartuchera” completa,
junto a ideas constructivistas
de algún libro atolondrado en la vorágine educativa
de hacer lo mismo de siempre, para que algo no cambie.

Y ya no me queda nada para preguntarme por daños co
la
te
ra
les.

Curriculum prescripto:

Una señorita debe
llevar polleras bajo la rodilla,
ser dulce, suave, armónica,
callada.
Ir a misa. Rogar por todos
y confesar sus pecados.
Virgen, pura y casta.
Enamorarse de un buen hombre. No desear otro.
Casarse-tener hijos.
Coser, bordar, tejer, esperar,
llorar en escondidas. Dar.

Curriculum realizado:

Jeans, mini, jardinero, algo cómodo.
Sensual, contestataria, despiolada.
Universidad.
Pensar por todos
a lo que no se les deja pensar porque rezan.
Hablar de sus deseos, miedos, ideas.
Sexy, pura hembra.
Enamorada de este hombre
y de otros.
Leer, escribir, escuchar, cine, teatro.
Reír y llorar en público. Pedir y dar.


Bibliografía: Biblia de mi Abuela Marcelina
John Elliot


11/11/94

Siempre dije/pensé
que el hombre de mi vida
llevaría un nombre
que se iniciara con P
(de papá, de permiso, de perdón,
de paz, de pasado, de presente,
de poder, de pensar...)
Encontré alguien con P
y me aferré a su costado.

Hace poco me di cuenta
que hay otros nombres
que también se inician
con P.


11/11/94

viernes, noviembre 25, 2005

Literatura, brolis y pelpas


Desde anoche está soplando el viento del Oso en la Provincia toda (Chubut): desde la cordillera hasta el litoral. Esto le vuela la cabeza a uno (literalmente).

Por tal motivo, pongo sobre la mesa un material que considero interesante pa´tener en cuenta. El primero es un libro de Emilio, intitulado Sociología de la Educación. La viñeta corresponde a su portada. Mas info, haced click aquí.
El precio es accesible, unos $14.-

Recomiendo en particular la colección de Cuadernos Universitarios de la Universidad Nacional de Quilmes. ¡Tiene editados 9 títulos que son fenomenales!

El otro corresponde a la Colección Claves para Todos. En particular hay un librejo de Roy Hora, piola pa´comprender cuestiones económicas desde una perspectiva histórica. Más el plato fuerte es un título de Don Tedesco: Educación Popular Hoy.
Hace un popurrí interesante, y como se editó en el 2005, la bibliografía está bastante mas actualizada que Educar en la Sociedad del conocimiento. Esta colección sale $8 por librejo.

Por favor que otro congénere se anime a publicar.
¡Bravo por la Mexico-porteña Lucía!

jueves, noviembre 24, 2005

El iipe en mis recuerdos

Avanza la primera semana del resto de nuestras vidas. La primera después de que nos despedimos al término del octavo curso regional. Estoy llena de planes y me organizo para hacer todo lo que quiero y así lograr quedarme en mi Buenos Aires querido.
Al mismo tiempo recuerdo todo lo vivido como si estuviera aquí. Todas las horas en el “ipi” aparecen ante mí con sólo cerrar mis ojos. De nuevo estoy ahí y observo todo. Casi puedo escuchar el suave deslizar de la pluma fuente de Quique sobre su cuaderno, que sólo se interrumpe cuando decidido pregunta, o hace una síntesis de lo expuesto para asegurar que todo fue comprendido. A mi derecha Eduardo medita sobre lo que se dice y elige el momento oportuno para intervenir, con precisión de cirujano. Veo el rostro de Sonnia y con eso es suficiente para saber con exactitud lo que está pasando, quién acaba de intervenir y qué dijo. Blanquita aterriza cualquier reflexión volada en el concretísimo contexto de su Bogotá y nos regresa a todos a la realidad que tenemos la responsabilidad de atender. Paola mientras tanto ceba el mate y así nos hace sentir en familia, en comunidad. Estos fueron mis vecinos más cercanos y podía sentir con claridad el ánimo con el que llegaban cada mañana.
Luego viene el resto del grupo, mi percepción de ellos es un poco más desordenada, pero igual están ahí, tan presentes. Celia toma todo muy en serio, atiende y reflexiona sobre la realidad de su país, de su estado, de su región. Su postura siempre es clara y congruente. Del otro lado de la mesa, Alicia, la teoría sin ejemplos no sirve, y nos cuenta uno y otro de la realidad que ha vivido como docente y directora. Claudio calla y observa, siempre escucha con mirada atenta cuando habla un compañero. De pronto toma la palabra y nunca es en vano. Marcela no deja pasar una ambiguedad, entre sorbo y sorbo de mate pide siempre que se aclare lo que se quiere decir. Se arriesga por todos, que en silencio agradecemos. Cecilia escucha con seriedad y se pregunta como hacer frente a los tremendos retos que tenemos enfrente.
Más para acá, cerca de Paola, Edson defiende su punto de vista. ¡Cuántas veces lo escuchamos decir que nadie hablaba de Bolivia! Al final sus plegarias fueron escuchadas. Jesko y el hombre del sindicato mexicano (Edgar) trajeron el tema a la mesa. Eulina, chiquita pero picosa, defiende sus argumentos con pasión. ¡Qué triste que yo no le entienda más de la mitad! Igual me entero de algo, y aprendo sobre el financiamiento de la educación brasileña. Ricardiño se transforma, pasa del simpático compañero de atuendos coloridos al político que Santa Catarina esperaba. Todo sucede ante nuestros ojos y nos vamos acostumbrando poco a poco. También lo observa Bernardete ¿qué pensará? ¿qué vendría a buscar hasta Buenos Aires? ¿Lo encontraría? De muy poco nos permitió enterarnos.
En la otra esquina alguien parecía dormitar, pero de pronto interviene, da su opinión con voz sonora. Juan Alejandro nos sorprende con sus consejos a un hipotético Pedro y sus referencias a la educación cubana. Cerca de ahí, hay otro Pedro que no es hipotético, que mira todo y parece observar con tal profundidad, que en vez de 26 años podría tener 80 o 120. Mi otro coterráneo, Renato, responde con agudeza a cualquier intento de darnos “atole con el dedo” o “gato por liebre”. Le da la vuelta a acuerdos aparentes para hacernos ver otra cara de la realidad.
Muy cerca Silvia reflexiona, todo le resulta nuevo, pero se esfuerza por encontrarle la cuadratura al círculo y confía en que Dios no nos abandona. Frente a ella, en la otra mesa, Mónica se esmera, no pierde detalle y se asegura de cumplir bien las consignas. A su lado Maria Inés parece siempre tan relajada, pero si se trabaja en equipo se asegura que las metas se cumplan y aporta su experiencia. Alcides prepara el tereré y lo hace circular. Incorpora nuevos sabores y aromas que comparte a su alrededor.
Vuelvo mi mirada a la mesa de la puerta. Miguel Angel calladito pero atento, siempre cordial. Bernardete que me reclama que nunca me entiende al hablar. Ella hace esfuerzos a su vez por ser comprendida, a veces lo logra. Malú habla poco, pero se hace presente. Cada vez que se mueve y cuando comenta algo parece que baila y nos contagia del ritmo de su querido Brasil. Gonzalo incorpora la perspectiva del economista. A veces nos hace descubrir el matiz oculto de la verdad, otras veces nos preguntamos ¿ehhh? Pero al final siempre apreciamos su originalidad.
En fin, ante tanta diversidad me pregunto ¿qué tendremos en común? ¿qué habremos aprendido unos de otros? El tiempo lo dirá. Yo quisiera pensar que hoy, tras tres meses de compartir la vida, soy un poquito más sabia, más valiente, más perceptiva, más tolerante, etc. Es decir, que al menos algo de las virtudes de todos ustedes se me haya pegado, como por contagio. Ojalá, ¿no?

miércoles, noviembre 23, 2005

Reencuentro


Hago el comentario inicial sobre el propósito de esta bitácora, que (ni más ni menos) es el de lograr que fluya la información y compartir el conocimiento.

Hemos establecido buenos vínculos, de forma tal que auguro una fructífera "lecto/conversación".
¿Será posible?
¡Claro que si!

Por último os presento un amigo que (desinteresadamente) habrá de colaborar con nosotros como administrador de la bitácora: Kikillo Van de Velde.
Un ser digital de amplia trayectoria, con experiencia en estas lides.
De forma tal que se reciben un E-milio (tal como la invitación a participar),lo hará pa' facilitar el crecimiento/mejora de la presente bitácora.
De hecho, si experimentáis problemas con el correspondiente registro en Blogger, consultadlo.

Es un gustazo, sabernos mas cerca a través de la escritura colectiva en Interné!