Bitácora de los EX becarios del IIPE

viernes, enero 06, 2006

La Imaginación al Poder


El estreno de un nuevo año siempre es motivo de festejo. Por lo que dejamos, por lo que vendrá. Por la vida mesma, no?

Uno hace un pseudo balance, o un repaso de las sucesos acaecidos en el año viejo, y aparece cierta nostalgia. Tal como apuntaba el comandante sobre el carácter del tango en varios de sus poemas.

El 2005 será recordado como el Año IIPEano. No suelo irme de casa por tres meses, y menos a encontrarme con otras 25 almas de diversos puntos de América (apropiémonos del gentilicio que es el mas indicado, y despojemos el actual uso incorrecto(Carmen, ¿podemos definir esto como un barbarismo?)).

Quizá por eso, me vinieron al marote (cabeza) algunas ideas, para compartir e intentar salir del mundo formal y acartonado de la educación.

Solemos escuchar, y decir que hoy no se lee. E' vero. Mas, ¿que hacemos nos por revertir esto? Leemos, contagiamos este buen y sano hábito que el IIPE se ocupó de sugerirnos. No ya bajo la forma de la lectura obligatoria, sino como mera lectura. Tal como Tenti Fanfani dixit, y hube de incorporar, corroborando la hipótesis de la filo-goiana Maria Luiza "Nada se cria, tuto se copia".

Vuelvo al hipervínculo original, el de la lectura (mientras mis oídos se deleitan con Corcovado (Quiet Nights of Quiet Stars) [45 Version] por Joao Gilberto and Stan Getz, compuesta por Almeida y Caymmi), y os propongo volver a la lectura recreativa. Muchos nos declaramos lectores, pero leer los diarios no es ser lector, hacerlo con los libros de laburo tampoco.
Digo ser lector, en el sentido de tomar un libro porque uno lo toma por elección voluntaria, tal como debiera hacer con su respectiva pareja (que tema, eh!). Entonces comparto con vosotros una serie de comentarios de un autor imperdible que fue considerado como autor infantil, cuando es un ESCRITOR con mayúscula y para todo público.
Me refiero a Roald Dahl. Pero así como Dahl, hay infinidad de escritores con rótulo, algunos manoseados, otros menospreciados, otros subvaluados: Roberto Artl, Bernardo Kordon, Hans Ruesch, Haroldo Conti, Rodolfo Walsh, Felisberto Hernandez, Arturo Cancela.
Entre los que aún viven: Cesar Aira, Enrique Estrázulas, Guillermo Saavedra, Luis María Pescetti o Paola Kaufman.

El desafío es empezar el libro y meterse dentro de la historia, tal como nos transportaba Julito Verne.
Sufrir y disfrutar junto a los personajes, y entusiasmarse a tal punto, que uno busque interlocutores para contagiar tamaña emoción.

Si llegamos a este punto, habremos logrado bajar la aceleración del ritmo cotidiano y recuperar algo tan sano y nuestro como es la oralidad.
Costumbre gratamente conservada por infinidad de becarios de los países vecinos.
Para este verano, tomad el ejemplar de Matilda, escrito por Dahl, con las ilustraciones de Quentin Blake.

A mi me lo prestó Tinny mi "pequeña de 13 años", con la mera condición que se lo devuelva, y me estoy divirtiendo. A los interesados en seguir leyendo mi dislate, visitad haciendo click aquí.

También os tengo presentes con gran afecto.
¡Por un 2006 lleno de proyectos y concreciones!

1 Comments:

  • Hace días que quiero incluir un comentario. La escritura debería ser la inseparable compañera de la lectura, pero me temo que si hay pocos lectores, son mucho menos quienes pueden considerarse escritores. Este asunto de la bitácora ha sido una gran idea de tu parte para ejercitarnos en este arte de comunicarnos a través de la palabra escrita. Y aunque el resultado (la comunicación) ha sido harto gratificante, el proceso es complicado. En este momento intento aislarme de los usuarios de la computadora vecina que planean a duo sus proximas vacaciones y de los ruidos de la calle. En fin, como a mi se me acaban las ideas, recurro a un texto que encontré hace poco del buen Julio Cortázar:
    "Discurso del no método, método del no discurso y así vamos. Lo mejor: no empezar, arrimarse por donde se pueda. Ninguna cronología, baraja tan mezclada que no vale la pena. Cuando haya fechas al pie, las pondré. O no. Lugares, nombres. O no. De todas maneras vos también decidirás lo que te dé la gana. La vida: hacer dedo, auto-stop, hitchhicking: se da o no se da, igual los libros que las carreteras. Ahí viene uno. ¿Nos lleva, nos deja plantados?"
    (Salvo el crepúsculo, citado por una revista de distribución gratuita titulada Psicoguía)
    La invitación, para mi, para ustedes, a ir a la fuente y leer un poco más. Y después, escribir otro poquito.

    By Blogger Lucía Remes, at 7:30 p. m.  

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