Bitácora de los EX becarios del IIPE

martes, enero 31, 2006

El sentido de la educación



Aprovechando el período estival comparto con vosotros un artículo escrito por Sergio Palacio, publicado en el diario Jornada el 18 de julio de 2005 .
Espero os resulte "jugoso" el contenido del mismo.

Vivimos en una región que comparte las características virtuosas y las dificultades del resto del planeta.
Un mundo inmerso en una economía globalizada con enormes desigualdades producto de los procesos de concentración económica acontecidos en las últimas décadas; un mundo materialista con personas muy ricas y con muchas más muy pobres que viven en situaciones de exclusión y marginalidad.
Un mundo que presenta enormes desafíos para todos, pero con uno mayor respecto de sus jóvenes.
Tal situación nos compromete –a los adultos- a crear las condiciones que hagan posible una sociedad más justa, en la que -si bien- no todos vivan felices al menos puedan estar bien, puedan sentir que tienen un lugar legítimo en la sociedad y que pueden pensar y planificar con un sentido de proyección tendiente al futuro que les toque vivir.

Desde el punto de vista de la Educación y de su sentido en un mundo complejo, estas cuestiones reseñadas alimentan muchas y variadas discusiones. Más allá de los aspectos teóricos, muchos educadores sostienen que las discusiones deben ser acerca de las implicancias específicas y concretas respecto de cómo la Educación está cambiando y qué necesita para cambiar en respuesta a las nuevas circunstancias.

Esto da lugar a muchas y variadas miradas sobre el tema, resultando necesario buscar acuerdos en algunos puntos básicos acerca de esta cuestión. De la Conferencia de la Unesco realizada en 1998 en Bangkok, entre el tratamiento de los temas prioritarios y los retos de la Educación en el contexto de la Globalización surgieron algunas orientaciones relevantes:

  1. ¿Quién puede beneficiarse de las oportunidades positivas que se presentan y quién puede perder?;
  2. ¿Qué es probable que ocurra con las desigualdades y las lagunas ya existentes en la oferta en Educación, en especial entre los ricos y los pobres?;
  3. ¿Cuál es el objetivo de la Educación en esta nueva era y cómo se juzgarán el éxito y el fracaso?;
  4. ¿Qué criterios se utilizarán para establecer los puntos de referencia de la calidad de la Educación?

Cualquier intento de Política Educativa debe necesariamente realizarse estos planteos y encarar la discusión. Esto supone el análisis de muchas cuestiones subyacentes de índole material, pero desde la dimensión educativa también debe incursionarse en otros aspectos atinentes al contexto de la existencia de los jóvenes que, como dijimos anteriormente, estos deben poseer un lugar preferente.
En este aspecto hay que atender también las proyecciones espirituales, los aspectos trascendentes de la persona humana que no se agotan –sólo- en la materialidad.
En la actualidad y planteado así tal vez esto parezca obsoleto para muchos, pero no es menos cierto que en el análisis que muchos realizan acerca del sentido de la Educación para los jóvenes hay elementos que enfatizan estos aspectos y que son coincidentes con esos viejos pero vigentes planteos.
La recientemente extinta Cecilia Braslavsky -en tal vez su Obra póstuma- denominada “Diez Factores para una Educación de Calidad para Todos en el Siglo XXI” expresaba que las características necesarias en los jóvenes para poder proyectarse son la posibilidad de dar una explicación a su propia vida y al mundo, la autoestima y la estima por los otros, la posibilidad de plantearse un proyecto, la posesión de las capacidades para llevarlo a cabo y estrategias para vincularse sanamente con los demás. Y desde este punto de vista, el sentido y la calidad de la Educación debería ser juzgada y evaluada por la forma en que cultiva y desarrolla esas cinco características.
Tal enfoque resume las preocupaciones con referencia al sentido de la Educación en un mundo globalizado, complejo, conflictivo y desafiante donde los jóvenes tratan de aprender a formular su propio proyecto de vida y adecuarse a las condiciones para construirlo y proyectarse mediante un programa que le dé sentido a su educación y a su existencia.
Dichas apreciaciones tienen un particular valor para los jóvenes y deben sustentar los principales desafíos de su política educativa y de su sociedad si es que queremos que la Educación tenga un sentido y el mismo pueda ser compartido entre todos.

La imagen corresponde al emblemático film del grupo Monty Python "The meaning of life", también conocida como "Estamos todos locos", donde también pasan por un mordaz análisis de lo que es el ámbito de la educación dentro del rígido sistema inglés.